viernes, 16 de noviembre de 2012


Llueve. Suspiro. Te pienso. Te deseo. Te extraño. Te quiero. Recuerdo. Te odio.

  Ya convencí a todos de que te olvidé, ahora solo falta convencerme a mí misma, pero cada vez que trato de olvidarte me engaño y no quiero eso, quiero sacarte de mi mente pero más de mi corazón. Supe desde el momento en el que te vi que quererte iba a dolerme de verdad, pero al volver a mirarte comprendí que iría contigo hasta el final… y ahora te tengo que ver casi siempre lo siento pero no puedo evitar sonreír al recordar aquellos momentos que contigo fui feliz.
Esos momentos por pequeños que fueran pero me hacían sentirme libre, llena de vida […] si pudiera quedarme con algún momento, con el que me quedaría seria con aquellas miradas que no necesitaban palabras para poder comprender lo que querían decir, cuando me dabas la mano y caminábamos sin rumbo fijo, pero no importaba, nada nos importaba solo vivir ese momento.
  Era especial, tu eras especial, nosotros lo éramos… ¿Qué nos paso? Quizás sea porque somos tan jóvenes que no sabemos apreciar lo que pudo ser amor. ¿Qué nos ocurrió? No lo se ni yo.
A veces las personas somos tan imbéciles que parece que no tenemos sentimientos y no nos damos cuenta de nada después de un largo tiempo, olvidamos cosas importantes, hacemos daño a quien en muchos casos no se lo merece… y todo esto por no pararnos a pensar un segundo en los demás. Egoístas.
Dicen que hay que vivir la vida porque es muy corta pero yo pienso que también hay que esperar, no todo es vivir por vivir o tomar decisiones o hacer algo al azar, también hay que saber pensar y esperar, en esos momentos párate, respira con la confiada profundidad con que respiraste el día en el que viniste al mundo, sin que nada te distraiga. Aguanta y aguarda aun más. Quédate quieto, en silencio y escucha tu corazón, cuando te hable, levántate y ve a donde te lleve. Así te darás cuenta de que has aprovechado todos los días de tu vida.
[…] ¿Quién tuvo la culpa? Los dos por no saber apreciarnos como deberíamos haber hecho, aunque ese tiempo que estuvimos fue algo que jamás olvidaré pero todo fue un engaño. Creaste sentimientos en mí que ni yo misma conocía tan dulces como los besos que me dabas, falsas esperanzas afloraron dentro d mí, creí todas y cada una de las palabras que de tu boca salían. Pobre ingenua.
No sé si lo peor fue la confianza que me diste o aquellos momentos en tu cama cuando tus dedos jugueteaban con mi pelo y poco a poco descendían casi rozando mi piel desnuda por un camino que parecía no tener fin.
Después de un tiempo sigo pensando que tú también sentiste todo esto, aunque fuera solo un poco. Por algún motivo te hice daño y lo seguía haciendo sin darme cuenta. Aun pienso que pude hacer para que todo esto fallara. No pienso o no quiero pensar que eres como esas personas que no le importa ni nada ni nadie y no tienen corazón. Eres diferente, lo se, por eso sigo sintiendo todo esto.
Te quiero pero te odio porque al igual que pienso que eres diferente y tienes corazón, también pienso que después de engañarme con esas palabras tan dulces que en el fondo eran como el veneno, fuiste muy cruel después de confesarte todo lo que siento […]
…me gustabas pero a la semana se me olvido. Lo siento pero yo soy así, además ahora estoy empezando algo serio con otra persona y quiero ver que tal me va…”

No se tú, pero yo no olvido a alguien en tan poco tiempo y más si alguna vez sentí algo, aunque no fuera especial. Sé que me volviste a engañar, pero ya no puedo hacer nada, solo pido que aunque estés con ella no te olvides de mi y de esto que nos pasó que alguna vez pudo ser pero no fue.


Sigue lloviendo. Vuelvo a suspirar. Miro tras la ventana. Veo a la gente pasar. Te recuerdo. Lloro. Nunca te podré odiar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario