Todo aquel amor que pensábamos darnos se convirtió poco a poco en rencor, odio y reproches; no nos dimos cuenta lo desgastados que estábamos, que ya no nos sentíamos como antes... Cada roce de sus dedos por mi cuerpo era tan frío como un témpano de hielo. Ya no me deseaba. Hacía tiempo que no lo hacía.
La amargura había calado tanto en mi que ni lágrimas derroché cuando se alejó, tantas veces lo hizo que ¿para qué ir de nuevo detrás? El mismo cuento que se repetía día y noche. Era una causa perdida. El único consuelo que me quedó fue el apoyo de quienes tanto me amaban hasta cuando yo no lo hacía, confiaban y me daban la fuerza que tanto añoraba tener para seguir hacia adelante. Amigos... familia... ¿a caso hay tanta diferencia cuando se trata de aquellos los cuales dedican su tiempo en ti aunque su vida sea un caos?
¿Sentimientos hacia aquella persona? Ninguno, o quizás pena. Pena de que esté cegado ante la verdadera realidad. Sin embargo, de aquello tan fuerte que me punzaba el alma, por mucho que busqué, no hallé nada; se esfumó como si de un suspiro se tratara.
(...) Comienzo un nuevo camino, segura de lo que hago y siento mientras pienso que nadie me puede parar.
Demasiados cambios en tan poco tiempo aunque me paro a pensar en todo lo vivido, en los momentos buenos, malos e inesperados y me repito a mi misma que lo peor ya ha pasado. Me he hecho fuerte a lo largo de mis casi 19 años.
Desde el desamor más doloroso, a no tener un padre que me quiera y me valore. Supongo que cada golpe recibido ya sea literalmente o no me ha hecho entender y seguir el camino más adecuado para no parecerme a todos aquellos que me hirieron. Si todo esto no me ha frenado, ¿quién lo iba a lograr ahora? Aprendiendo de mis errores, y siempre rodeada de todos aquellos a los que le debo todo, he llegado a ser quien soy ahora. Son ellos y no otros quienes han devuelto a esta muchacha la ilusión de vivir cada día como si fuera el último, de reírse de si misma, de quererse tal cual y de querer a los demás sin importar el qué dirán... me han devuelto la fe de creer en la gente ya que no todos somos iguales.
Por todo ello, por ellos, por mi... camino firme.
