domingo, 31 de enero de 2016

Un día entre tantos...

Cada vez aprecio más este lugar, es el que me vio nacer, donde crecí a pesar de todo el mal que me rodeaba. Siempre lo vi como una jaula que cada vez se hacía más y más pequeña en la cual ya no me quedaba aire para respirar. Sin embargo, después de todo este tiempo, consigo apreciar hasta las cosas más sencillas deleitándome con su hermosura caracterizada por esa tranquilidad que emana de ellas.

Desde lo más insignificante como puede ser el canto de un pájaro o los rayos del sol que entran por la ventana bañando las estancias de mi hogar, hasta llegar a algo más complejo como es la compañía de los "míos".

Van surgiendo poco a poco los efímeros recuerdos que conseguían sentirme viva, aquellos que me daban luz ante tanta oscuridad, los que me dejaban respirar ante tanto ahogamiento, aquellos que conseguían hacerme, al fin y al cabo, feliz; logrando paulatinamente aferrar este lugar en algún resquicio de mi corazón.

miércoles, 13 de enero de 2016

113

Recordando me hallo de nuevo ese momento en el que su respiración rozaba mi nuca. Casi puedo sentirlo de nuevo cada vez que cierro mis ojos; tan cerca sus labios de mi cuello, sus brazos rodeando mi cintura... jamás había tenido esa sensación tan hermosa de sentirme resguardada en un cuerpo que no era el mío.

Aquella noche fui yo misma, le abrí mi corazón sin ningún ápice de temor. Aquella noche me demostró más que cualquier día que le hubiera visto. Aquella noche nos unió para siempre incluso estando ya tan lejos el uno del otro que no recordemos incluso que en algún momento nos quisimos.